miércoles, 10 de agosto de 2011

The Holy Paladin

Con el pecho hendido de orgullo
cabalga el valiente paladín blanco,
con su mente en penumbra
para ocultar la luminosidad de su poder,
de su corazón, blanco como el primer copo de nieve
qu cae bajo la luz de la Luna llena,
sobre las piedras marmóleas de la devastada polis.
Solo en su umbría mente se alza una, ahora tenue,
imagen, brillante, blanca y pura como el único del unicornio
que perturba su fantasmal reflejo en el agua al rozar
su superficie; esa imagen, la de una persona, de corazón
glorioso,que se alza con su luz sobre la más pura estrella
y hace que el corazón de nuestro blanco caballero no
caiga en su propio universo de oscuridad...
Es su meta, inalcanzable mientras haya un ser oscuro en el que 
pueda poner su sable, inquebrantable, como su voluntad, libre 
como su ser.... puro como su alma y como el corazón
que sueña con conquistar, ya que, aunque e la tierra no
hubiese un ser libre, ese corazón sería el más difícil de someter, y ala vez el premio más grandioso que puede conseguirse....

Pues blandiendo la espada puede protegerle,
blandiendo la espada no puede abrazarle...

Your back....

Tu espalda ebanada, de tacto pulimentado
parece como tallada por los héroes helenísticos,
hecha en mármol lacado, protegido por La Gracia,
bronceado al Sol movido por los carros de Helios,
el cual solo frena para admirar tus aristas perfectas
talladas con oro en la dura y divina piedra
hasta formar el cuerpo que ni el de Vitruvio ni el de David 
hacian envidiar, como hace envidiar el tuyo.

Tu cuerpo, mera cáscara de la verdadera divinidad, 
mero encubrimiento de tu personalidad, de tu alma pura
inocente, que enamora tanto a mi
como a la gente
mero trozo de carne que protege lomas valioso para mi
aquello que llena mi mete
tu cuerpo, tu espalda.... tu mente

Tú.