miércoles, 15 de mayo de 2013

Ciclos

Esta semana me he dado cuenta de una cosa, la vida está llena de ciclos, días  semanas, meses, estaciones, años, se van como vendrán. Mis amigos, esta semana les toca a los ripenses, hace una semana les tocó a los amigos por parte de novio, la semana anterior a los capoeiristas, la anterior a las amigas de mi barrio. Está bien ver a todos mis amigos a menudo, pero siempre hay alguien a quien hecho de menos, y no me doy cuenta hasta que llega su ciclo, así como me olvidaré de ellos cuando vuelva a cambiar de ciclo, y así hasta que el ciclo se alargue demasiado. Tengo miedo de perder a mis amigos, pero la experiencia me ha enseñado que los amigos que están ahí después de mucho, que han sabido esperar y vuelven como si nada, son los importantes, los que te hacen sonreír y sentirte amado. No es algo que necesite muy a menudo, en gran parte porque tengo a mi novio, que siempre está ahí cuando le necesito, pero en cambio hay días que lo necesito con toda mi alma, a él y a tres como él (No, no quiero una orgía XD) y es que ahora mismo necesito un abrazo, cálido, grande, fuerte de los que te frotan en la espalda mientras apoyas tu barbilla en su hombro.
Leyendo el blog de un conocido me ha hecho reflexionar acerca de un hecho que no quería reconocer, puede que hasta hoy; he cambiado, por dentro, en pequeñas cosas si, pero importantes, la más importante de ellas: pienso menos, puede que porque me haya dado cuenta de que pensar duele, pensar en mi familia duele, en mi madre, mi padre, mi hermano, hasta en mis gatos duele, pensar en mis amigos duele, pensar en mi vida duele, mientras que actuar, reir, hablar, me hace sentirme vivo, correr escaleras arriba huyendo de una manada de chonis en celo me hace sentir vivo, romper un espejo me hace sentir vivo, comerme una armada en la cabeza me hace sentir vivo, mirar a las personas a los ojos e intentar mostrar mis sentimientos me hace sentir vivo, leer un libro, coger un tren... Ya no escribo acerca de lo que pienso en el cuaderno para hacerlo material y releerlo, lo quemé lo trituré y me hice una sopa con el (la tinta se fue de las hojas y me cargué la olla).
 Siempre existirá el pensamiento del "y si"; y si lo hubiera pensado mejor, y si no lo hubiera hecho, y si lo hubiera hecho... Ahora me he dado cuenta que torturarse no vale para nada, actúa, sigue a tu corazón, vive la vida de manera que no tengas nada de qué arrepentirte, pero no porque hayas seguido el camino de las elecciones correctas, sino el camino que hayas elegido y que más hayas disfrutado. Para que al final mires hacia atrás y veas tus pisadas en el suelo hundidas con firmeza, pero puedas mirarlas con una sonrisa en los labios y lágrimas en los ojos, porque esos buenos momentos se han acabado, pero volverán. 

Porque gracias a esta vida, el mundo es un ciclo y lo que se va, volverá,y mejor aún, lo habrás echado de menos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario