Desde hace varios meses, los fines de semana han tomado para mi un valor especial; antes el fin de semana era unos días de descanso, donde podías poner en regla tu semana, aclarar pensamientos , y pasártelo bien con los amigos. ahora, casi vivo por los fines de semana... obviamente tiene una razón, pero no quiero ser el típico que va fardando de pareja (aunque pueda hacerlo :D). Tan solo quería escribir un pensamiento, y es que si no lo hubiera pensado y reflexionado no me hubiera dado cuenta, una rutina que ha cambiado casi radicalmente en tan poco tiempo, supongo que la razón es por que esta nueva rutina no tiene nada que envidiar a la antigua, porque es algo nuevo, increíble y delicioso.
La gente tiene la necesidad de escribir, un diario, un blog, unas anotaciones, una pagina en su agenda, una frase de una canción que expresa su estado de ánimo, y es porque las personas estamos hechas de modo que debemos expresar lo que sentimos, lo que pensamos, de ahí nacen las ideologías y sus manifestaciones, el arte, pintura, cine, música puede que incluso arquitectura, de ahí la maravilla de la vida. Es muy tonto, pero unas palabras bien juntadas pueden cambiar el mundo, puede que a lo mejor no haga que se acaben las guerras , pero pueden hundir a una persona en la miseria, o elevarla a lo más alto, cerca del cielo, o , al , menos, hacer que así se sienta. Nada carece de relevancia, ese olvídame, dicho con odio, o un olvídame dicho entre lágrimas; lo difícil de escribir es que no puede expresar más allá del significado del mensaje de las palabras, por eso no hay que encerrarse en un teclado, ni en un bolígrafo y en un cuaderno, hay que leerlo, en voz alta, que se traben las palabras, que se enrede la lengua, que se haga un nudo en la garganta, que las lágrimas ahoguen tu voz... siente las palabras, no solo las pienses, actúa, y vive.
Vivid hermanos, caed y levantaros, llorad y sonreíd, pero nunca os rindáis.
No hay comentarios:
Publicar un comentario