Primero sonaron las flautas y el arpa, y entonces el coro empezó a liberar notas desde sus 20 gargantas como una sola, mientras bajo un cénit de luz se representaba la historia. Las bailarinas danzaban alrededor del haz de luz, cercándose cada vez más, hasta que empezaron a caer, una a una como abatidas por un tirador experto. Entonces Adrián, con paso decidido pero suave atravesó el escenario, reanimando una a una a las doncellas que yacían en el suelo; una a una se fueron levantando, pero ya no eran gráciles, ya no eran bellas, eran deformes, monstruosas, violentas, sin alma. Se cobraban la vida de Adrián una tras otra, con cada porté este se iba volviendo rígido, hasta que dejó de moverse totalmente, mientras las de nuevo bellas, pero por siempre monstruosas, bailarinas giraban en rededor suya.
Se hizo el oscuro en el escenario, un cuarteto de cuerda tocaba una siniestra melodia, mientras los tenores del coro salmodiaban; en el escenario un anciano Adrián se movía lentamente, de un lado a otro, a través de un pasillo de bellas doncellas de rostros insondables. Conforme el bailarín pasaba por delante de cada una de las bailarinas, estas se volvían y desaparecían en las profundidades del teatro hasta que solo quedó una, Selena. La bailarina se agacho frente al viejo y le alzó la barbilla, obligándole a mirarla a los ojos; entonces una sonrisa se dibujó en la tez del anciano, y con una mirada de amor verdadero, se besaron. Esto hizo renacer al anciano, volvió a moverse, como si fuera joven, pudo danzar de nuevo con su amada; pero esta seguía sin sonreir, y mientras el bailarín la sostenía en volandas, Selena le clavó un cuchillo en el pecho. Con cara de asombro Adrián se vino atrás, vencido por el peso de la bailarina, cayendo de espaldas, con la asesina aún encima.
-¡¡NO!!-Gritó Robb, apartó a un lado el atril con las notas y bajo a trompicones de la grada del coro al escenario.
-¡¡¿¿QUÉ CREES QUE ESTÁS HACIENDO??!!- Gritaron a su derecha, Robb desvió lo justo la mirada del fallecido Adrián, y al volverla vió que estaba incorporado, aún con Selena encima, pero no con cara de estar muerto, sino con cara de asombro.
-¡¿QUIEN ES ESTE PERSONAJE?!- La voz de su derecha era la directora de escena, la profesora de danza.
-¡¿Qué haces Robb?!-Le dijo Selena.-¡Estás interrumpiendo la obra a cinco minutos del final!¡Desaparece!
-Y-yo pensaba que.. L-lo siento, ¡PERDÓN!- Y saltó del escenario a la zona de espectadores.
Aún con cara de asombro Adrián le dedicó una sonrisa que lo decía todo; Robb la recibió tapándose su sonrojada cara y acurrucándose en un asiento. "Lo siento" Gesticuló con la boca hacia Adrián, que contestó ampliando su sonrisa.
-BIEN, DESDE LA CAIDA, TRES, DOS, ¡MÚSICA!