miércoles, 1 de agosto de 2012

Expresión: Un pez de madera

*Antes de continuar quiero aclarar que cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia, si tomo nombres, objetos, lugares,  profesiones o aficiones de la realidad es porque mi capacidad imaginativa es bastante pequeña*

En el campus de la universidad se impartían diversas clases extracurriculares, teatro e interpretación, canto, karate, taekwondo, flamenco, idiomas, danza contemporánea entre otros tantos.
A Adrián siempre le habia interesado el teatro, la interpretación, los escenarios, hablar delante de la gente, captar la atencion de un publico desconocido y sentir los nervios subir por su estomago y salir por su boca convertidos en palabras... pero las palabras se habían acabado. Cuando acabó la rehabilitación Adrián intento usar la danza, su cuerpo, como medio de comunicación y expresión. No tenia muy buena forma física, pero tenía memoria y mucha fuerza de voluntad. Al principio le era dificil aprender movimientos nuevos y complejos pero una vez estaban en su cabeza y en su cuerpo, se convertian en palabras, se convertían en sentimientos. Practicaba horas y horas, solo o acompañado pero siempre intentando mejorar intentando sentir y expresar.
Un día estaba en una de las zonas verdes de su campus, solo, practicando la ultima coreografía aprendida; al ritmo de las notas del arpa y del violin su cuerpo se movía con gracilidad, se crecía, era mucho mas grande de lo que se veia, llegaba al cielo, era como un cisne que alza el vuelo desde el agua, encontacto con todo lo que le rodea. Sus ojos, cerrados, sintiendo la música, reverberandola para aquel que estuviese mirando. Disfrutaba bailando, disfrutaba moviéndose, sintiendo las briznas del cesped en sus pies y el viento en la cara. Hasta que la última nota del violín sonó....aplausos. Perdió el equilibrio, le estaban mirando, vergüenza, temor, ira, miedo...cayó al suelo...
-¡Lo siento!-Corrió a ayudarle a levantarse- ¿Estás bien? No quería desconcentrarte de veras que lo siento mucho.
Un chico con gafas, arregladas con un trozo de cinta aislante, Robb.
-¿Puedes levantarte?
Adrián asintió y se levantó gracilmente, le dolia la pierna, casi vuelve al duro suelo que fue el que le lastimara.
-Te ayudo- Robb le cogió del brazo y se lo puso sobre el hombro, le ayudó a sentarse en el banco donde Adrián había dejado sus cosas.
-Si he sido culpable de tu caida lo siento, pero ahora estamos en paz jajaja- Era un sonido mágico, su risa, llegó hasta la profundidad de Adrián, aunque solo consiguiera sonreir, era algo dificil de hacer.
-La primera vez que nos vimos no me dijiste tu nombre, ¿te acuerdas del mio?
Adrián asintió, "Robb" se pudo leer en sus labios, se toco el pecho y gesticuló "Adrián"
-¿Por qué no hablas? ¿Te has hecho daño al caerte? ¿seguro que estas bien?
La cara de Adrián fue de sorpresa... Robb no sabia que era mudo, que no podía hablar. Como no pensaba hablar con nadie no se había traído el traductor. Se llevó una mano a la boca tapándosela y negó con la cabeza.
-¿Estas afónico?-Adrián no pudo hacer mas que reírse, para él era vergonzoso, era como ver reír a alguien en la tele cuando has quitado el sonido. Sacó un bloc de dibujo, donde solía hacer bocetos o dibujar lo que se le ocurría cuando viajaba. "no puedo hablar" garabateó.
-¿Por qué?
"¿Por qué?" hacia mucho tiempo que nadie le preguntaba por qué, y siempre que lo hacían solo podía responder con lágrimas resbalando silenciosamente por sus mejillas. Pero en la voz de Robb no había pena, no había compasión, era curiosidad, como si fuera lo más normal del mundo. "Mi novio fue asesinado hace dos años delante mía y desde entonces no ha salido ni un solo sonido de mi boca", era capaz de escribir del tema, lo había hecho miles de veces...
-El otro día me diste las gracias...
Adrián se quedó perplejo, no pensó que le hubiera oído, apenas si había sido un susurro, y Robb estaba muy alejado ¿cómo podía saberlo?. Por desgracia para Adrián su cara era como un libro abierto.
-Te oí, muy bajito, ¿significa que va a mejor?
Cabizbajo Adrián gesticulo "puede" pero nada mas que aire salió de su boca.
-Inténtalo
La mirada de respuesta fue de sorpresa, especialistas, familiares, le habían rogado que lo intentara y nada había dado fruto, y siempre acababa desistiendo, triste y airado.
"Hola" se pudo entender en los labios de Adrián. Con lágrimas en los ojos, "No puedo, no puedo, soy un inútil  soy un llorica, no doy más que pena, intento seguir adelante pero lo único que hago es ser una carga, y para ti lo seré igual si sigues rondándome"
-...No se leer los labios, lo siento, si quieres decirme algo escríbelo por favor- Robb se dio cuenta de que no debía haberle forzado a que lo intentara.-No debí presionarte lo siento.
Adrián con las lágrimas a punto de desbordar, lo hizo, -G-r-a-c-i-a-s.- apenas un susurro inaudible.
Y comenzó a llorar desconsoladamente.
-¡Para, para! Por favor no llores no era mi intención yo solo.... lo siento ¿vale? pero por dios para ya.
Robb no sabía qué hacer,comenzó a cantar, una pequeña nana, mientras mecía en sus brazos al desconsolado chico.
Adrián paró en seco, y comenzó a escucharle, su voz era grácil, limpia y pura, llena de inocencia y alegría, viva, una voz viva, lo que le faltaba a Adrián.


Y entonces el niño pudo dormir,

La llama que respira entre las cenizas
y una y dos...
El perfil adorable asoma y se extiende,
los miles de sueños se desparraman por las tierras...
Brillas tu, niño que naciste al cobijo de las noches con ojos plateados.
Aunque los años entierren los deseos bajo la tierra
yo seguiré orando...



-¿Mejor? Se me da bien cantar, puede que otra cosa no, pero lo mio es el canto, por eso, una persona que no puede hablar, que no puede cantar, ni gritar.... quiero ayudarte, por eso estoy aquí. Si, llámame psicópata.-Adrián negó con la cabeza, indicando que le daba igual, era normal que murmurasen cosas sobre él...
-¿Quién te regaló el mokugyo?
Una cara de extrañado y una gesticulación de un "¿qué?" fue todo lo que obtuvo por respuesta.
-El pez de madera de tu cartera, es un símbolo típico de Asia, en japón lo llaman así, además suelen ser instrumentos con los que cantan los monjes "Oh buda grande y todopoderosoooo"- Se burló, consiguió volver a dibujar una sonrisa en la cara de Adrián.
-Es hora de que me vaya, ¿seguro que podrás andar?.
Adrián Se levantó y comprobó el estado de su pierna, solo era una contusión, sonrió y asintió con la cabeza
-Aún así te llevaré hasta la estación de tren- Le volvió a coger el brazo y se lo colocó sobre sus hombros.
Sus caras estaban muy cerca, el pulso de Adrián comenzó a acelerarse, pero estaba ocupado en intentar apoyar el menor peso posible sobre Robb; por no estar atento al camino, una piedra se interpuso, Adrián se tropezó, haciendo caer a Robb sobre él.
En vez de levantarse se abrazaron, en medio del camino rodeados de gente, todas sus cosas esparcidas por el suelo, pero nada les preocupaba... tan solo sentir, vivir....

La manifestación de Miranda Lotto.

¿Verdad que siempre hay personas de las que se dicen que no valen para nada?
Pues yo soy una de ellas.
Desde pequeña siempre me han marginado.
Todos eran mejores que yo y avanzaban mientras yo me quedaba atrás.
Y cuando crecí, la misma historia: Voy de trabajo en trabajo
-¡Oye tú! Estas despedida, mañana ya no tendrás que venir.
-Pe.. Pero... Espere...
-Nunca pensé que fueras tan inútil.
Verás... Nunca jamás me han dado las gracias.
Porque eso significa que le has sido de ayuda a alguien.
Mi sueño era que alguien me agradeciera algo para que mi existencia cobrara sentido...
Justo entonces... Fue cuando encontré un reloj antiguo que iban a tirar los de un anticuario.
-Por lo visto es algo que se encontró el anterior dueño vete tu a saber donde. Es un reloj bonito, como ves, pero no le va la cuerda y no se pone en marcha. Ya verás que no te miento, pruébalo.
Un reloj inútil que iba a acabar en el basurero. Me sentía tan identificado con él...
-¡AY! ¡Se mueve! ¡El reloj funciona!¡Pero si nadie lo había conseguido hasta ahora! ¡Llévatelo chica!
Un reloj viejo que nadie había podido poner en marcha. Sus campanadas me llegaron al alma.
Era como si me hubiese aceptado por lo que soy.


La razón por la que soy una inútil...
...es porque sabiendo desde el principio que nada me saldrá bien, lo intento.
Porque cuando ya había decidido no volver a intentarlo, sigo erre que erre a ver si me sale.
Si no soy capaz de hacer nada...
... Lo mejor sería resignarme a ello.
Soy imbécil...

domingo, 15 de julio de 2012

Cambio...

Que su caminar sea lento,
porque su ritmo es el ritmo del cambio
y el cambio, el cambio verdadero, siempre tarda mucho en suceder.

jueves, 14 de junio de 2012

Rob

"Una anastomosis de la arteria aorta" contestó una voz mecanizada, seguida de las burlas del resto de sus compañeros; perdió la voz, hacía ya dos años de eso, Adrián era estudiante de medicina, por vocación, y era mudo. Había necesitado meses de terapia y mucha fuerza de voluntad para salir del pozo en el que se sumergió para conseguir si quiere sacar la cabeza a la superficie e intentar seguir con su vida. Gracias a las tecnologías podía comunicarse casi con total facilidad con el resto de la gente, conocía 4 idiomas, y el lenguaje de los signos, pero no tenía con quien hablar, no al menos en su clase.
-Adrián, ¿puedes venir un momento?- Le pregunto suavemente su profesor de fisionomía al acabar la clase.-
-¿Te importaría no volver a intervenir en mi clase? En cada momento que lo haces necesito 10 minutos para acallar al resto de la clase, y no puedo permitirme esta pérdida de tiempo a estas alturas del curso.-
Adrián se quedó perplejo, ese día exacto hacía dos años del accidente, era un mal día un día en el que Adrián solo quería desaparecer, esconderse bajo una piedra y que nadie ni nada notase su presencia; de modo que bajó la cabeza y se fue lentamente de clase. Estaba furioso, con su profesor, con su universidad con sigo mismo con todo el mundo...en los pasillos la costumbre era escuchar a los robots de la guerra de las galaxias, a su paso diversas onomatopeyas robóticas salían de los móviles de sus compañeros y de sus bocas. De pronto alguien le tocó el hombro; hacía tiempo que la costumbre de pegar al mudo había desaparecido, pero Adrián no iba a consentir que comenzaran de nuevo... su cara era un semblante de ira. Giró su cuerpo con toda sus fuerzas y su puño fue a parar contra la cara del joven. Tendría unos 18 años, de primero de carrera, recién entrado, carne fresca en el nido de cuervos.
Tenía los ojos marrones con una veta verdosa, muy característicos, su piel era morena, tostada al sol del mediterráneo, llevaba ropas holgadas y el pelo desaliñado; se recuperó del golpe poniendo entre su agresor y él una cartera, llevaba un pez de madera colgando....era la de Adrián.
El traductor no necesitó decir nada, la cara de Adrián lo decía todo, estaba muy arrepentido, lo sentía profundamente, su cara ahora con los ojos llenos de lagrimas a punto de derramarse, fue suficiente.
-Tranquilo, no pasa nada-dijo mientras recogía el resto de sus gafas del suelo- menos mal que tengo seguro, jeje- Esbozó una levé sonrisa, aunque el golpe le había hinchado la mitad de la nariz y le había amoratado un ojo- yo soy Rob, estoy en primero de fisio, y esta es tu cartera , es todo lo que tengo para ti, hasta luego!-
Rob se alejó a grandes zancadas, hacia las escaleras de su facultad, mientras dejaba a Adrián con una palabra en sus labios.
-Gracias- Susurró, fue todo lo que salió de esos labios muertos y fríos en 2 años de penurias, y le había sabido a gloria, lo que Adrián no sabía es cuánto le tendría que agradecer a Rob en un futuro...no muy lejano...